Archivo de la categoría: Fantasía

La abuela Silvina (6): Vivencias mágicas

¿Qué tal os ha parecido el relato Creepypasta? Era un experimento sobre la inmersión en la lectura, pero reproduciendo el formato de estas historias. No sé si os habrá despistado 😉

Y ya vamos por el sexto capítulo de La abuela Silvina. He de reconocer que ando un poco estancada con esta historia porque no sé muy bien cómo continuar… Así que ya iré pensando en algo. Por ahora, este capítulo llamará la atención de todos aquellos a los que les gusta la fantasía.

Si no habéis leído el capítulo anterior podéis leerlo aquí. Si queréis empezar desde el principio de la historia pinchad aquí.

¡Abrazos y nos leemos!


Tras descubrir que podía leer los libros de mi abuela, me empapé de conocimientos mágicos. Siempre que tenía un rato libre, iba a la buhardilla a coger nuevos libros y apuntes que tenía guardados en las cajas. Llamaba más a menudo a Guido y a Begoña para preguntarles dudas que me surgían. Así también ellos aprovechaban para cumplir su labor de maestros. Algunas tardes venían a buscarme con el Golf rojo para que practicara un poco. Durante los días que pasé con ellos descubrí toda una forma de vida diferente a la que yo conocía. Sigue leyendo La abuela Silvina (6): Vivencias mágicas

Otoño

¡Qué maravillosa estación! A mí siempre me ha gustado ver cómo los árboles se desprenden de sus engalanados vestidos para pasar el invierno desnudos. Cómo todo se llena de colores marrones, amarillos y rojos. ¿Por qué no hacer una historia que esté ambientada en esta época del año? Aunque he de decir, que en el lugar donde me encuentro ahora mismo, no ha llegado y las hojas siguen verdes, el calor aún se deja notar y los pájaros no se han ido.

El otoño no es eterno. Quizá por eso me gusta, porque sólo tienes unas semanas para disfrutarlo. Sería triste vivir en un otoño sin fin, igual que pasaría con la existencia. Muchas veces me he planteado si realmente sería bueno vivir eternamente. Podrías hacer todo lo que quisieras, es verdad, pero yo me aburriría mucho. Y eso sin contar la pérdida de todo lo que amo. Por eso, la muerte no es tan mala al final. Obviamente asusta, pero sin un fin no habría un proceso.

Un abrazo y feliz fin de semana 😉


Cada día, decenas de personas deciden pasear por parques y jardines públicos. Algunos son grandísimos como un bosque, y otros muy pequeños, como del tamaño de un salón. En otoño la mayor parte de estos parques se tapizan de hojas secas que ofrecen al ciudadano una cómoda alfombra. Son el entretenimiento perfecto para animales y niños que juegan a lanzarlas por los aires, rodar por el suelo o enterrarse bajo montañas de color marrón rojizo. Si llueve, saltar en los charcos se convierte en la diversión por excelencia. Y ahí estaba Helena, fría y quieta, contemplando la felicidad que despertaba la llegada del otoño. No es porque guardase dentro de sí misma malas intenciones, al contrario, Helena era una estatua de mármol de estilo renacentista que representaba a Artemisa. Disfrutaba cuando las ardillas corrían por su vientre, los pájaros se posaban sobre sus hombros y la lluvia le lavaba el cuerpo. Helena era feliz como estatua. Sigue leyendo Otoño

La abuela Silvina (5): El libro

Un libro tiene cierto toque mágico y misterioso que a muchos nos engancha. Es un objeto capaz de transportarnos a lugares que jamás podremos ver, conocer personajes con los que nos identificaremos, que amaremos o que odiaremos; puede contar mil historias, muchas de las cuales no llegaríamos a conocer nunca. Todo ello es capaz de decirlo en silencio, cerrado, esperando en lo alto de la estantería. La literatura nos da el poder de vivir experiencias y hacerlas nuestras, por lo que nos ayuda a prender. Con el cine no ocurre tanto eso, porque pienso yo, nuestro cerebro trabaja menos. No debe de rellenar los huecos de información con nuestras propias vivencias.

¿Y qué tiene que ver todo esto con el capítulo que os traigo hoy? Bueno, un libro en esta historia tiene mucho que contar y Claudia tiene mucho que aprender.

Si no habéis leído el capítulo anterior podéis leerlo aquí. Si queréis empezar desde el principio de la historia pinchad aquí.

Espero que lo disfrutéis. Un abrazo.


¿Qué tal con tu cita? — me dijo Ruth nada más llegar a casa. Estaba de pie en la cocina comiendo helado de naranja, mientras Manu limpiaba las sartenes que había estado usando para preparar la cena. Era su famoso pollo teriyaki con verduras a la plancha.

Espera y ahora te cuento, que voy a dejar las cosas —le dije. Sigue leyendo La abuela Silvina (5): El libro

Orquídea Real

Últimamente me cuesta mucho ponerme a escribir. Supongo que es normal por el calor y que me paso la mayor parte del tiempo fuera de casa y no es precisamente viajando, ojalá.

¿Sabéis? Hay veces que me gustaría vivir más intensamente mi vida, llenarla de viajes, personas, culturas y experiencias. De esta manera podría sacarle más jugo a las historias. Sin embargo, mis viajes sólo pueden ser hacia dentro del pensamiento y la imaginación, que aunque son estupendos, creo que a veces no llegan a transmitir del todo. No sé, serán cosas mías. Aprovecharé mi carencia económica para viajar leyendo, ejercicio que no termino de dedicarle suficientes horas.

Esta vez quiero recomendaros el blog de una amiga: Rorro Samazi

Espero que disfrutéis del relato que os regalo a continuación. La imagen la encontré por la Red. Un abrazo 😉


En las profundidades de las ciudades se esconde un mundo diferente. Son lugares que pasan desapercibidos a la mayor parte de los urbanitas. Sitios llenos de almas oscuras, perversión y secretos. Callejones mugrientos, locales abandonados. Sigue leyendo Orquídea Real

Cupido desatado: Capítulo III

Espero que estéis pasando un buen verano en la piscina, en la playa o en la montaña. Sino en la ciudad, como yo ando estos días. No sé cómo estará por otros lugares, pero en España es insoportable el calor que hace. Últimamente no se habla de otra cosa, pero es que es terrible. Por eso, una intenta pasar los días lo mejor posible escribiendo, leyendo o viendo series.

Para que os entretengáis también, os dejo con esta tercera entrega de Cupido. Si no habéis leído las dos partes anteriores, pinchad en los siguientes enlaces: Capítulo I, Capítulo II. La imagen es de morbidlybubbly.

¡Un abrazo!


Al poco llegaron a su destino. Bajaron a Bruno en la camilla y se lo llevaron a urgencias. Allí Sara tuvo que explicar lo ocurrido para que a su jefe le tomasen el pulso y le hicieran un electrocardiograma ya que el paciente aún seguía sedado. Como no le encontraron nada decidieron dejarle en observación. Sara sólo tenía ganas de irse de allí para evitar que Bruno montase el número de circo en cuanto recobrase el conocimiento. El efecto de la flecha de amor duraría durante doce horas y mientras tanto, su jefe sería una especie de peluche con incontinencia amorosa.hospital_by_morbidlybubbly-d33yr2i Sigue leyendo Cupido desatado: Capítulo III